Oxidacion de metales para purificar

Oxidacion de metales para purificar

Óxido metálico + agua = hidróxido metálico ejemplos

La oxidación de los metales tiene lugar cuando se produce una reacción química iónica en la superficie de un metal mientras el oxígeno está presente. Durante este proceso, los electrones se mueven del metal a las moléculas de oxígeno. A continuación, se generan iones de oxígeno negativos que entran en el metal, dando lugar a la creación de una superficie de óxido. La oxidación es una forma de corrosión del metal.
Este proceso químico puede producirse en el aire o tras la exposición del metal al agua o a los ácidos. El ejemplo más común es la corrosión del acero, que consiste en la transformación de las moléculas de hierro de la superficie del acero en óxidos de hierro, en su mayoría Fe2O3 y Fe3O4.
Los metales nobles, como el platino o el oro, resisten la oxidación en su estado natural. Otros metales de este tipo son el rutenio, el rodio, el paladio, la plata, el osmio y el iridio.  El ser humano ha inventado muchas aleaciones resistentes a la corrosión, como el acero inoxidable y el latón.
Aunque se podría pensar que todos los metales que resisten la oxidación se consideran metales nobles, no es así. El titanio, el niobio y el tántalo son resistentes a la corrosión, pero no están clasificados como metales nobles. De hecho, no todas las ramas de la ciencia coinciden en la definición de los metales nobles. La química es más generosa con su definición de metales nobles que la física, que tiene una definición más limitada.

Importancia de la purificación del metal

Este libro informa sobre el desarrollo de materiales de electrodos nanoestructurados basados en óxidos metálicos para su uso en la depuración de aguas. La eliminación de contaminantes orgánicos y metales pesados de las aguas residuales es una prioridad medioambiental y social cada vez mayor. Por ello, este libro se centra principalmente en las nuevas técnicas de modificación de las propiedades nanoestructurales de diversas combinaciones de disolventes y electrolitos para abordar estas cuestiones. El tratamiento del agua es cada vez más difícil debido a la creciente complejidad de los contaminantes presentes, lo que requiere enfoques alternativos y complementarios para la eliminación de sustancias químicas tóxicas, metales pesados y microorganismos, por nombrar algunos. Este volumen de contribuciones abarca los campos de la electroquímica, la ciencia del agua, la ciencia de los materiales y la nanotecnología, al tiempo que presenta resultados experimentales actualizados sobre las propiedades y la síntesis de materiales de electrodos de óxido metálico, así como su aplicación a áreas como la biosensación y la eliminación fotoquímica de contaminantes orgánicos de las aguas residuales. Con un capítulo introductorio sobre las células electroquímicas, este libro está bien posicionado para familiarizar a los investigadores interdisciplinarios con este campo, a la vez que proporciona una cobertura actual de las últimas técnicas y metodologías. Es ideal para estudiantes y profesionales de la investigación en ciencias del agua, ciencia de los materiales y química.

Experimento de purificación de metales por electrólisis

La corrosión es un proceso natural que convierte un metal refinado en una forma químicamente más estable, como óxido, hidróxido, carbonato o sulfuro. Es la destrucción gradual de los materiales (normalmente un metal) por reacción química y/o electroquímica con su entorno. La ingeniería de la corrosión es el campo dedicado a controlar y prevenir la corrosión.
En el uso más común de la palabra, significa la oxidación electroquímica del metal en reacción con un oxidante como el oxígeno o los sulfatos. La oxidación, la formación de óxidos de hierro, es un ejemplo bien conocido de corrosión electroquímica. Este tipo de daño suele producir óxido(s) o sal(s) del metal original y da lugar a una coloración naranja característica. La corrosión también puede producirse en materiales distintos de los metales, como la cerámica o los polímeros, aunque en este contexto es más común el término «degradación». La corrosión degrada las propiedades útiles de los materiales y estructuras, como la resistencia, el aspecto y la permeabilidad a los líquidos y gases.

Experimento de purificación del cobre por electrólisis

Método metalúrgico empleado en la purificación del cobre que contiene óxido de cobre como impureza y también en la purificación del estaño que contiene óxido de estaño (óxido estannífero o «SnO2») como impureza. El metal impuro, normalmente en forma de cobre blíster fundido, se introduce en un horno anódico para realizar dos etapas de refinado[1]. En la primera etapa, el azufre y el hierro se eliminan soplando suavemente aire a través del metal fundido para formar óxidos de hierro y dióxido de azufre[2]. Los óxidos de hierro se desnatan o se vierten en la parte superior del cobre y el dióxido de azufre gaseoso sale del horno a través del sistema de gases de escape. Una vez completada la primera etapa de oxidación, comienza la segunda etapa (reducción o pulido). Para ello se utiliza un agente reductor, normalmente gas natural o gasóleo (pero también se puede utilizar amoníaco,[2] gas licuado de petróleo,[2] y nafta[3]), que reacciona con el oxígeno del óxido de cobre para formar cobre . En el pasado, los árboles recién cortados («verdes») se utilizaban como postes de madera[2][4] La savia de estos postes actuaba como agente reductor. El calor del cobre hace que el poste emita gas de madera (CO2 y H2) que reduce el óxido cuproso a cobre.

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