Como purificar piedra infectada

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Cirugía de cálculos renales infectados

Los cálculos renales pequeños pueden pasar por el tracto urinario sin tratamiento. Si puede expulsar un cálculo renal, un profesional de la salud puede pedirle que recoja el cálculo renal en un recipiente especial. Un profesional de la salud enviará el cálculo renal a un laboratorio para averiguar de qué tipo es. Un profesional de la salud puede aconsejarle que beba mucho líquido si puede ayudar a mover el cálculo renal. El profesional de la salud también puede recetar medicamentos para el dolor.
Los cálculos renales más grandes o los que obstruyen las vías urinarias o causan mucho dolor pueden necesitar tratamiento urgente. Si tiene vómitos y está deshidratado, es posible que tenga que ir al hospital y recibir líquidos por vía intravenosa.
Litotricia por ondas de choque. El médico puede utilizar la litotricia por ondas de choque para hacer estallar el cálculo renal en trozos pequeños. Los trozos más pequeños del cálculo renal pasan entonces por el tracto urinario. El médico puede anestesiarle durante este procedimiento ambulatorio.
Cistoscopia y ureteroscopia. Durante la cistoscopia, el médico utiliza un cistoscopio para observar el interior de la uretra y la vejiga y encontrar un cálculo en la uretra o la vejiga. Durante la ureteroscopia, el médico utiliza un ureteroscopio, más largo y fino que el cistoscopio, para ver imágenes detalladas del revestimiento de los uréteres y los riñones. El médico introduce el cistoscopio o el ureteroscopio a través de la uretra para ver el resto de las vías urinarias. Una vez encontrado el cálculo, el médico puede extraerlo o romperlo en trozos más pequeños. El médico realiza estos procedimientos en el hospital con anestesia. Por lo general, puede volver a casa el mismo día.

Cómo prevenir los cálculos renales

Los cálculos del tracto urinario comienzan a formarse en un riñón y pueden agrandarse en un uréter o en la vejiga. Dependiendo de dónde se localice el cálculo, puede denominarse cálculo renal, cálculo ureteral o cálculo vesical. El proceso de formación de cálculos se denomina urolitiasis, litiasis renal o nefrolitiasis.
Cada año, aproximadamente 1 de cada 1.000 adultos en Estados Unidos es hospitalizado a causa de cálculos en el tracto urinario. Los cálculos son más comunes entre los adultos de mediana edad y mayores. Los cálculos varían en tamaño, desde los demasiado pequeños para ser vistos a simple vista hasta los de 2,5 centímetros o más de diámetro. Un cálculo de gran tamaño, denominado «cuerno de ciervo» (por sus numerosas proyecciones que se asemejan a la cornamenta de un ciervo), puede llenar casi toda la pelvis renal (la cámara colectora central del riñón) y los conductos que drenan en ella (cálices).
Puede producirse una infección urinaria cuando las bacterias quedan atrapadas en la orina que se acumula por encima de la obstrucción. Cuando los cálculos bloquean las vías urinarias durante mucho tiempo, la orina se acumula en los conductos del interior del riñón, lo que provoca una presión excesiva que puede hacer que el riñón se hinche (hidronefrosis) y acabe por dañarlo.

Receta de té para limpiar el riñón

Los cálculos renales infectados se refieren a los cálculos que se forman a causa de infecciones del tracto urinario con bacterias productoras de ureasa, cálculos infectados secundariamente de cualquier composición o cálculos que obstruyen el tracto urinario y conducen a una pielonefritis. La base del tratamiento de los cálculos infectados es la eliminación completa de los mismos. Los cálculos renales que obstruyen las vías urinarias y provocan una pielonefritis obstructiva también suelen denominarse cálculos infectados. La pielonefritis obstructiva es una urgencia urológica, ya que puede provocar sepsis e incluso la muerte. Los cálculos infectados y los cálculos obstructivos que causan pielonefritis son procesos patológicos diferentes, y su tratamiento se describe por separado.

Síntomas de los cálculos renales infectados

Los cálculos renales son pequeñas sustancias parecidas a guijarros que se forman a partir de sustancias químicas presentes en la orina. Se forman en los riñones cuando llegan a la orina altos niveles de ciertas sustancias, como minerales o sales. Un análisis de cálculos renales es una prueba que permite determinar de qué está hecho un cálculo renal. Existen cuatro tipos principales de cálculos renales:
Los cálculos renales pueden ser tan pequeños como un grano de arena o tan grandes como una pelota de golf. Muchos cálculos pasan por el cuerpo cuando se orina. Los cálculos más grandes o con formas extrañas pueden quedarse atascados en el interior del tracto urinario y pueden necesitar tratamiento. Aunque los cálculos renales rara vez causan daños graves, pueden ser muy dolorosos.
Si ha tenido un cálculo renal en el pasado, es probable que tenga otro. Un análisis de cálculos renales proporciona información sobre la composición de un cálculo. Esto puede ayudar al médico a elaborar un plan de tratamiento para reducir el riesgo de que se formen más cálculos.
El médico o la farmacia le proporcionarán un colador de cálculos renales. Un colador de cálculos renales es un dispositivo hecho de malla fina o gasa. Se utiliza para filtrar la orina. También le darán o le pedirán que proporcione un recipiente limpio para guardar el cálculo. Para recoger su cálculo para analizarlo, haga lo siguiente:

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