Prolactina despues de esterilizar a mi perra

Prolactina despues de esterilizar a mi perra

Efectos hormonales de la esterilización de una perra

Desde un punto de vista práctico, en la perra individual la duración de la preñez y la duración del diestro no preñado no son distinguibles, y también las concentraciones séricas de estradiol y progesterona no muestran ninguna diferencia apreciable en los animales individuales durante esta fase, aunque pueden observarse diferencias en los valores hormonales cuando se comparan los datos procedentes de grandes grupos de perras preñadas y no preñadas en diestro. Este patrón fisiológico normal es a veces una fuente de confusión en los propietarios, que pueden malinterpretar los signos clínicos de su perra pensando, por ejemplo, que está preñada cuando no lo está. En la perra, la condición caracterizada por la presencia de signos de preñez en un animal no preñado se define como pseudopreñez, o falsa preñez o pseudociesis. Esta condición también se denomina falsa lactancia o lactancia nerviosa, ya que suele ir acompañada de producción de leche, aunque en cantidades muy bajas y no siempre de todas las glándulas mamarias (sobre todo de las glándulas mamarias inguinales y abdominales).

Tratamiento natural del falso embarazo en perros

En las especies de mamíferos, el pseudoembarazo es un estado físico en el que se exhiben todos los signos y síntomas del embarazo,[1] con la excepción de la presencia de un feto, creando un falso embarazo. El cuerpo lúteo (los restos de un folículo ovárico) es responsable del desarrollo del comportamiento maternal y de la lactancia, que están mediados por la producción continuada de progesterona por parte del cuerpo lúteo a lo largo de todo el embarazo. En la mayoría de las especies, el cuerpo lúteo se degrada en ausencia de embarazo. Sin embargo, en algunas especies, el cuerpo lúteo puede persistir en ausencia de embarazo y causar un «pseudoembarazo», en el que la hembra mostrará signos clínicos de embarazo[2].
El pseudoembarazo se produce cuando una gata ovula pero no es fecundada debido a la cría con un macho infértil, a la ovulación espontánea o a que el propietario estimula la ovulación. El cuerpo lúteo está presente tras la ovulación y persiste durante unos 37 días. La duración de la pseudopreñez es muy variable, siendo la media de 41 días. Tras la pseudopreñez, la gata vuelve al proestro y puede volver a quedarse embarazada. El pseudoembarazo dura aproximadamente la mitad de lo que dura un embarazo normal en las gatas. Esto es ventajoso para las gatas, ya que pueden concebir antes, lo que las hace más eficientes en la reproducción[3].

Cambio en el comportamiento de la perra tras la esterilización

Figura 1 – En el mamífero postpuberal intacto, el hipotálamo segrega la hormona liberadora de gonadotropina (GnRH), que estimula a la hipófisis anterior para que libere la hormona luteinizante (LH). La LH estimula la secreción de hormonas gonadales, que retroalimentan negativamente al hipotálamo y a la hipófisis anterior para disminuir la secreción de GnRH y LH, respectivamente. Como no hay retroalimentación negativa en el mamífero postpuberal gonadectomizado, la LH permanecerá persistentemente elevada en concentraciones suprafisiológicas durante el resto de la vida del animal.
Los investigadores de la Universidad Estatal de Oregón se centran en un posible mecanismo de desarrollo de enfermedades en perros tras la gonadectomía: el papel de la hormona luteinizante (LH) en los tejidos no reproductivos y cancerosos. Los perros que han sido castrados pueden tener niveles de LH en sangre hasta 30 veces superiores a los normales porque se ha perdido la retroalimentación negativa hormonal (Figura 1). La función principal de la LH es estimular la ovulación en la hembra. Sin embargo, la LH puede interactuar con numerosos tejidos no reproductivos, como la glándula tiroides, las glándulas suprarrenales, el tracto gastrointestinal, el ligamento cruzado craneal y los linfocitos (un tipo de glóbulo blanco). Varios tejidos tumorales también pueden verse influidos por la LH. ¿Podrían estos niveles excesivos de LH desempeñar un papel en los efectos adversos para la salud asociados a la gonadectomía?

Reemplazo hormonal para perros castrados

El falso/pseudo embarazo, o pseudociesis, es un proceso fisiológico normal que se produce en las perras. No está asociado a trastornos de los órganos reproductores. Se observa entre 45 y 60 días después de un periodo de estro (celo) normal. Se produce cuando los niveles de progesterona, que aumentan tras la ovulación, comienzan a descender. La disminución de la progesterona provoca un aumento de la hormona prolactina.
La prolactina es responsable de la mayoría de los comportamientos observados durante un episodio de pseudoembarazo. Las perras pueden mostrar una actitud maternal hacia los juguetes, anidación o incluso agresividad. El desarrollo mamario y la producción de leche son comunes. El pseudoembarazo también puede inducirse de forma aguda esterilizando a una perra cerca del final del celo. La esterilización elimina la fuente de progesterona (los ovarios) e induce un aumento de la prolactina. La incidencia de la pseudopreñez inducida por la esterilización de una perra en celo puede reducirse retrasando la cirugía hasta 8-10 semanas después del final del celo.
La prevención permanente de la pseudopreñez se consigue con la esterilización. Una vez que la perra muestra signos de pseudopreñez, reducir la estimulación de los comportamientos puede reducir su duración. Retirar los juguetes y detener el comportamiento de auto lactancia colocando collares o camisetas puede ser útil. La mayoría de los casos no requieren tratamiento médico y se resolverán con el tiempo. Esto puede llevar algunas semanas. Los cambios de comportamiento, como la agresividad o la agitación extrema, o los problemas físicos, como la mastitis, pueden requerir tratamiento. La intervención farmacológica puede ser útil en estos casos y existen opciones seguras y eficaces (pero caras) para reducir los efectos de la prolactina. Estos fármacos deben ser recetados por un veterinario e incluyen la cabergolina. Ciertas enfermedades, como el hipotiroidismo y la disfunción hepática, también pueden prolongar los signos de pseudoembarazo debido a la alteración del metabolismo hormonal, y las perras que presenten una duración inusualmente larga (más de 8 semanas) de falso embarazo deben ser examinadas para detectar dichas enfermedades.

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