Preparacion de material de vidrio para esterilizar

Preparacion de material de vidrio para esterilizar

Esterilización por calor seco

Los autoclaves proporcionan un método físico de desinfección y esterilización. Funcionan con una combinación de vapor, presión y tiempo. Los autoclaves funcionan a alta temperatura y presión para matar los microorganismos y las esporas.
Se utilizan para descontaminar determinados residuos biológicos y esterilizar medios, instrumentos y material de laboratorio. Se recomienda que los residuos médicos regulados que puedan contener bacterias, virus y otros materiales biológicos se inactiven mediante autoclave antes de su eliminación.
Los indicadores de cinta son cintas de papel adhesivas con marcas químicas sensibles al calor.    Los indicadores de cinta cambian de color o muestran rayas diagonales, las palabras «estéril» o «autoclave» cuando se exponen a temperaturas de 121°C.    Los indicadores de cinta suelen colocarse en el exterior de la carga de residuos.    Si la cinta sensible a la temperatura no indica que se ha alcanzado una temperatura de al menos 121°C durante el proceso de esterilización, la carga no se considera descontaminada.      Si los indicadores de la cinta fallan en dos cargas consecutivas, notifique al responsable de seguridad de su departamento.

Esterilización de material de vidrio ppt

Para esterilizar el material de vidrio, como frascos, placas de Petri y tubos de ensayo, es necesario aplicar calor seco, que se lleva a cabo en un horno de aire caliente. La temperatura ideal que debe alcanzar el horno es de al menos 160°C y el contenido debe regularse a este calor durante 45 a 60 minutos. El contenido no debe sacarse del horno inmediatamente, ya que es necesario un periodo de enfriamiento lento, idealmente cuando la temperatura haya bajado a 50°c, pero no menos. La razón del periodo de enfriamiento gradual es evitar que se agriete la cristalería y que entre aire (que podría contener organismos contaminantes) en el horno.

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Un autoclave es una máquina utilizada para esterilizar equipos y suministros. Inventado en 1884 por el microbiólogo Charles Chamberland, el autoclave es una cámara de presión que puede llevar a cabo una intensa esterilización y es particularmente eficaz para su uso en entornos médicos o de laboratorio. Los autoclaves suelen funcionar utilizando vapor intensamente presurizado para eliminar todas las bacterias, virus, hongos, esporas y otros microorganismos.
El proceso de esterilización en autoclave dentro del laboratorio tiene un valor incalculable. La máquina funciona de forma muy parecida a una olla a presión (de hecho, en un momento dado, esto es esencialmente lo que era) y puede utilizarse para esterilizar vidrio, plásticos, instrumentos médicos y otros elementos del equipo que se utilizan regularmente en el laboratorio. Para muchos artículos, especialmente los que entran en contacto con organismos vivos, el agua caliente y los productos de limpieza adecuados no son suficientes para garantizar una limpieza eficaz. En estos casos, se utiliza un autoclave para lograr una prueba de límite microbiano.
Mediante calor, vapor o presión, los autoclaves alcanzan algunos de los niveles más altos de esterilización. Esto es vital para garantizar la eficacia y la pureza de las futuras pruebas de laboratorio. Es el método preferido de esterilización en el laboratorio, pero antes de utilizarlo, compruebe que es adecuado.

Procedimiento de esterilización de la cristalería

El proceso de esterilización en un autoclave puede ser bastante difícil. Por ejemplo, cuando se esterilizan líquidos o sólidos (instrumentos, cristalería, filtros o textiles) para su posterior uso en el laboratorio, el proceso de esterilización debe garantizar que produce un producto estéril, reproducible en cualquier momento. Los productos esterilizados para su uso en el laboratorio no pueden someterse a pruebas de esterilidad, ya que esto los contaminaría de nuevo y, por tanto, no podrían seguir utilizándose en el laboratorio. La validación de los procesos de autoclave se ha convertido en una cuestión cada vez más importante para garantizar resultados reproducibles que puedan ser verificados. Además, en general hay que tener en cuenta los aspectos de seguridad cuando se esteriliza en autoclave, y en particular cuando se esterilizan líquidos. La esterilización se realiza generalmente a una temperatura de 121⁰C. Esto corresponde a una presión de vapor de aproximadamente 2 bares. Estas altas temperaturas y la presión resultante pueden suponer un considerable potencial de peligro para el operario, si el proceso de autoclave tiene fallos de diseño o no se ejecuta correctamente.
La esterilización de líquidos es una de las tareas más exigentes del laboratorio. Los procesos de esterilización pueden durar mucho tiempo, los frascos deben estar abiertos o al menos ventilados, parte del líquido hervirá, los líquidos pueden desbordarse y los frascos pueden incluso reventar. Otra cuestión que hay que abordar es si los líquidos del interior de los frascos alcanzan la temperatura de esterilización requerida (por ejemplo, 121°C) y cuándo pueden sacarse con seguridad del autoclave una vez finalizado el proceso de esterilización.

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